Mostrando entradas con la etiqueta confesión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta confesión. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de marzo de 2014

Regalame un segundo






Ya me voy, pero ni por un segundo sientas que te dejo atrás, vienes conmigo. 

Tengo que dejarte aunque quisiera quedarme, igual que quisiera olvidarte, quisiera recordarte, quisiera dañarte, quisiera matarte, quisiera adorarte, pero solo puedo amarte, amarte y aun así tengo que marcharme. 

Que absurdo, yo pensándote mientras me alejo, ¿piensas tu en mi? 

Si alguna vez me has querido, piensame, solo un segundo, por favor concédeme un segundo de tus pensamientos y que ese segundo duela, duela tanto que no puedas olvidar.

En una semana, en un mes o en siglo, no podre recordar bien tu rostro, se desdibujaran las lineas de tu cuerpo en mi memoria y tu voz no tendrá ya poder sobre mi actos. Pero cada vez que vuelva a navegar entre estas la lineas, volveré a sentir tu olor, volveré a respirar el ácido melocotón de tu aliento y  a saborear mi propio dejo en tu lengua. Y entonces soñare que por un solo segundo pudiste entender mi dolor.


sábado, 8 de marzo de 2014

Tu nombre


Repetir tu nombre dentro de mi cabeza una y otra vez, repetirlo como mi propio y maldito Matra, repetir tu nombre hasta que lo olvide, hasta que se emborrone y mezcle con otros nombres, repetir tu nombre como la tortura de la gota china.
La gotita de agua va cayendo inexorable sobre mi cabeza, va horadando todos los rincones de mi mente.
Tu nombre, tus labios, tus risas, tus manos sobre mi cuerpo, el roce de tu barba vagando por mi pecho, tu mismo, tu mismo eres esa maldita gota.

Tu nombre es mi Dios, y tu olor, tu olor es mi religión, tu cuerpo es la iglesia, el templo sagrado al que no puedo dejar de volver cada domingo. Tus labios, tus  labios inicuos, tus labios mientras me besas hasta el cansancio, hasta que duele, esos labios serán mi paraíso particular.


¿Porque me torturo a mi misma repitiendo tu nombre? ¿Porque saboreo el dolor y pido una cucharada mas? 

Quizás no te quiera, quizás solo ame tu nombre como una idea abstracta del mismo amor.